Pocas estampas más andaluzas que la de alguien agachado en la orilla, con marea baja, rastreando coquinas con los pies. Es una imagen bonita y una tentación comprensible, pero este artículo empieza por donde debe: el marisqueo, también el de a pie, está regulado en Andalucía, y coger coquinas sin cumplir la normativa puede salir muy caro. Te contamos lo esencial y, sobre todo, la manera infalible y legal de disfrutarlas: la sartén.

Lo primero: la norma

El marisqueo recreativo en Andalucía exige licencia y está sujeto a cupos, tallas mínimas, zonas autorizadas y vedas que cambian, pensadas para proteger tanto el recurso como la salud de quien lo consume: los controles sanitarios de las zonas de producción existen por algo. La vigilancia en esta costa es real y las sanciones, serias. Así que la regla del visitante sensato es simple: infórmate de la normativa vigente antes de agacharte o, mejor todavía, deja el oficio a los profesionales, que para eso Isla Cristina tiene la lonja que tiene.

La coquina, joya menuda de esta costa

La coquina es un bivalvo pequeño, de concha fina y brillante, que vive enterrado en la arena de la orilla y que en la cocina onubense juega en primera división: pocas tapas se agotan tan rápido. En el mercado de abastos y las pescaderías del pueblo se encuentra fresca y con todas las garantías, que es exactamente como debe llegar a casa.

Coquinas a la marinera: la receta de siempre

  1. Pon las coquinas un buen rato en agua con sal para que suelten la arena, cambiando el agua si hace falta.
  2. En una sartén amplia, dora un par de dientes de ajo laminados en aceite de oliva.
  3. Añade las coquinas escurridas, sube el fuego y tapa.
  4. En cuanto se abran —cosa de un par de minutos—, un chorrito de vino blanco, perejil picado y un último hervor.
  5. A la mesa de inmediato, con pan cerca y sin testigos si no quieres compartir.

El único secreto real es no pasarlas de cocción: coquina que se abre, coquina que está lista. Las cerradas tras la cocción, fuera.

Más cocina de esta orilla: dónde comer en Isla Cristina y la receta del choco frito, su compañero de tapeo natural.