Un paseo por el puerto de Isla Cristina es más interesante cuando se sabe mirar: cada barco amarrado cuenta a qué se dedica si conoces las pistas. Con la flota pesquera más numerosa de los puertos andaluces de fresco, este muelle es un catálogo flotante de artes de pesca. Guía para distinguirlos como un isleño.
Los barcos de cerco: los sardineros
El cerco es el arte de la sardina, la caballa y el boquerón: una gran red con la que se rodea al banco de peces hasta cerrarlo por abajo, como una bolsa. Son los herederos directos de la tradición que fundó el pueblo, y su pescado protagoniza la venta matinal de la lonja. En el muelle se les reconoce por el bote auxiliar y los grandes focos con que trabajan de noche, cuando el pescado azul sube a la superficie.
Los arrastreros: los del fondo
El arrastre remolca una red por el fondo o cerca de él, y de sus bodegas salen especies como la cigala o el pescado de fondo que llena la otra subasta de la lonja. Se distinguen por la estructura de popa y las grandes puertas metálicas que mantienen abierta la red, visibles cuando están amarrados. Es una flota sometida a una regulación estricta de zonas, fondos y paradas.
Las artes menores: la flota menuda y sabia
La flota artesanal es la más variada: nasas y alcatruces para el pulpo, trasmallos y otros artes de red para el pescado de la costa, y las embarcaciones marisqueras que trabajan la chirla y la coquina con dragas reguladas. Son los barcos pequeños del puerto, los de las faenas de cercanía, y el corazón sentimental de cualquier flota pesquera.
Y la memoria de la almadraba
No la verás amarrada porque no es un barco sino un laberinto de redes fijas, pero la almadraba —el arte milenario del atún— forma parte del ADN pesquero isleño, hasta el punto de que el pueblo celebra su Encuentro de Capitanes de Almadraba. Su historia y la del precio del atún que captura la contamos en otro artículo de esta casa.
Para ver todo esto en acción: la visita a la lonja y el regreso de la flota al atardecer, y después por qué el atún rojo es tan caro.