Cada vez que el levante se pone serio y las sombrillas huyen de la playa, hay un grupo que sonríe: los del kitesurf. La Costa de la Luz es uno de los territorios queridos de este deporte en España, e Isla Cristina tiene lo necesario para estrenarse: viento fiable, playas amplias y escuela en la playa Central. Guía honesta para dar el primer paso.
Primera regla: con escuela, siempre
El kitesurf no es un deporte para el método ensayo-error: una cometa de tracción es un motor potente y aprender por libre es mala idea para ti y para los bañistas. La escuela náutica de la playa Central ofrece cursos de iniciación con material y monitores, que es exactamente como se debe empezar. Además de seguridad, ahorra tiempo: lo que solo se tarda semanas en aprender mal, con instructor son unas pocas sesiones bien aprovechadas.
Qué aprenderás (y en qué orden)
El camino clásico tiene tres estaciones: primero el control de la cometa en tierra, entendiendo la ventana de viento y las medidas de seguridad; después el body drag en el agua, dejándote arrastrar sin tabla para dominar la tracción; y por fin el waterstart, ese momento glorioso en que la tabla te levanta y todo cobra sentido. Cada cuerpo lleva su ritmo, y el mar atlántico, con sus mareas y su viento térmico, es un profesor exigente pero constante.
Cuándo y dónde
La temporada buena va de primavera a otoño, cuando el régimen de brisas y los vientos con nombre propio —el levante y el poniente— dan días navegables con regularidad. Las playas amplias del término ofrecen espacio, pero la referencia para aprender es la zona de la escuela, lejos de las áreas de baño concurridas: la convivencia con los bañistas es parte del deporte, y aquí se cuida.
Para entender al profesor antes de la primera clase, lee el manual del levante y el poniente. Y si el cuerpo pide algo más tranquilo, en las playas de Isla Cristina hay sitio para todos los ritmos.